Cómo hacer un keyword research paso a paso (y gratis)
Un método de siete pasos para encontrar las palabras clave que traen clientes y no solo visitas, con herramientas gratuitas y el criterio para descartar.
En este artículo
- Respuesta rápida
- Paso 1: apunta cómo te nombran tus clientes
- Paso 2: expande con lo que Google ya te está diciendo
- Paso 3: mira qué búsquedas ya te traen gente
- ¿Cómo se clasifica una búsqueda por intención?
- Paso 5: comprueba quién rankea antes de pelear
- Paso 6: descarta sin pena
- Paso 7: una búsqueda, una página
- Los tres errores que más veo en una lista ya hecha
- Qué ha cambiado en 2026
- Lo que haría con dos horas
- Preguntas frecuentes
Respuesta rápida
Cómo hacer un keyword research paso a paso (y gratis)
Un keyword research es la lista de búsquedas por las que quieres aparecer, ordenada por intención y no por volumen. Se hace en siete pasos: apuntar cómo te nombran tus clientes, sacar las variantes de Google, clasificarlas por intención, mirar qué tipo de página rankea, descartar las imposibles y asignar una búsqueda a cada página.
Lo esencial
- El volumen es la métrica que peor decide. Cien búsquedas de alguien con intención de contratar valen más que diez mil de alguien informándose.
- La fuente más barata y más ignorada son los correos y los WhatsApp de tus clientes: ahí está escrito cómo nombran ellos lo que vendes, que casi nunca es como lo nombras tú.
- Antes de elegir una búsqueda, mírala en Google. Si los diez resultados son tiendas y tú vendes un servicio, esa búsqueda no es tuya por mucho volumen que tenga.
- Una búsqueda por página y una página por búsqueda. Dos páginas peleando por lo mismo rinden peor que una sola.
- Se puede hacer entero con Search Console, el autocompletado de Google y el planificador de palabras clave, sin pagar una herramienta de 120 € al mes.
Un keyword research es la lista de búsquedas por las que quieres aparecer en Google, ordenada por intención de compra y no por volumen. Es el documento que decide qué páginas necesita tu web y de qué habla cada una.
Se puede hacer entero gratis. Lo que cuesta no es la herramienta, es el criterio para descartar.
Paso 1: apunta cómo te nombran tus clientes
Antes de abrir ninguna herramienta, abre tu bandeja de entrada y tu WhatsApp.
Ahí está escrito, con las palabras de otra persona, lo que vendes. Y casi nunca coincide con cómo lo llamas tú. Un fisioterapeuta escribe «readaptación funcional» y su paciente escribe «me duele la espalda al levantarme». Las dos frases hablan de lo mismo y solo una se busca en Google.
Saca entre diez y veinte expresiones de correos reales, de preguntas por teléfono y de reseñas. Esa es tu lista semilla y es la parte del trabajo que ninguna herramienta puede hacer por ti.
Paso 2: expande con lo que Google ya te está diciendo
Tres fuentes, todas gratis y todas en la propia página de resultados.
El autocompletado. Escribe tu término y no pulses Enter. Lo que sugiere son búsquedas que hace gente de verdad, ordenadas por frecuencia.
«Otras preguntas de los usuarios». El bloque desplegable que aparece a mitad de página. Cada pregunta es una sección de artículo o una entrada de FAQ.
Las búsquedas relacionadas del final. Son el camino que sigue alguien que no ha encontrado lo que quería.
Añade el truco del guion bajo: busca «fisioterapeuta _ Barcelona» y Google rellena el hueco con variantes que no habrías imaginado.
Paso 3: mira qué búsquedas ya te traen gente
Este paso solo aplica si ya tienes web, y es el más valioso de todos.
En Search Console, informe de rendimiento, pestaña de consultas, últimos tres meses. Ahí está la lista de búsquedas por las que apareces, con cuántas veces has salido y cuántas te han hecho clic.
Busca el patrón más rentable que existe: búsquedas con muchas impresiones, cero o casi cero clics y posición entre 8 y 25. Significa que Google cree que encajas pero no lo suficiente para enseñarte arriba. Son las que menos esfuerzo necesitan para moverse, porque el trabajo ya está medio hecho.
¿Cómo se clasifica una búsqueda por intención?
Cada búsqueda de tu lista entra en uno de cuatro cajones.
Informarse. «Qué es el SEO», «por qué se me cae el pelo». La persona está aprendiendo. Trae tráfico y casi nunca clientes de forma directa. En 2026, además, es la intención que más se están comiendo las respuestas generadas por IA.
Comparar. «Mejor fisioterapeuta Gràcia», «Shopify o WooCommerce». Ya sabe que necesita algo y está decidiendo con quién. Es la intención que más rinde.
Actuar. «Pedir cita fisioterapeuta Gràcia», «comprar zapatillas trail». Está a un clic de gastar dinero.
Buscar una marca. «Publiqo», «Decathlon Barcelona». Ya sabe adónde va.
Un negocio pequeño con presupuesto limitado empieza por las de comparar y actuar, siempre. Las de informarse llegan después, cuando las páginas comerciales ya están resueltas.
Paso 5: comprueba quién rankea antes de pelear
Esto se salta casi todo el mundo y es lo que más tiempo ahorra.
Busca el término. Mira los diez primeros resultados y responde a dos preguntas.
¿Qué tipo de página es? Si son todo guías largas y tú querías posicionar una página de servicio, esa búsqueda no admite una página de servicio. Google ya decidió qué formato responde a esa consulta.
¿Quién está? Si son marcas nacionales, portales y comparadores con miles de páginas, no es tuya todavía. Si aparecen negocios de tu tamaño, foros o páginas flojas, hay hueco.
Esto es más fiable que cualquier puntuación de dificultad de una herramienta, porque la puntuación es un promedio y lo que decide es quién está en esa página concreta.
Paso 6: descarta sin pena
La parte más difícil del trabajo es tachar.
Fuera las búsquedas donde compiten solo marcas nacionales. Fuera las ambiguas, donde no se sabe qué quiere la persona. Fuera las que piden un formato que no puedes producir, como comparativas de cien productos si vendes un servicio. Y fuera las de mucho volumen sin ninguna intención comercial detrás, por tentadoras que sean.
Perder seis meses peleando por un término genérico contra empresas con presupuestos veinte veces mayores es la forma más rápida de concluir que el SEO no funciona. Y si tu negocio tiene local, el criterio cambia bastante: la ciudad entra dentro de la búsqueda y la competencia se reduce a tu distrito, que es terreno mucho más ganable. El orden completo para un negocio pequeño está en los fundamentos.
Paso 7: una búsqueda, una página
El resultado del keyword research no es una lista de palabras. Es una tabla con dos columnas: la búsqueda y la página que va a responderla.
| Búsqueda | Página | Intención |
|---|---|---|
| fisioterapia deportiva Barcelona | /servicios/fisioterapia-deportiva | Comparar |
| pedir cita fisioterapeuta Gràcia | /contacto | Actuar |
| cuánto cuesta una sesión de fisioterapia | /precios | Comparar |
| ejercicios para el dolor lumbar | /blog/ejercicios-dolor-lumbar | Informarse |
Si dos búsquedas van a la misma página, una de las dos no va a rankear: es la página la que compite, no la palabra. Y si una búsqueda no tiene página asignada, todavía no está en tu estrategia, está en tu lista de deseos.
Los tres errores que más veo en una lista ya hecha
Cuando reviso un keyword research que ha hecho otro, casi siempre falla en lo mismo.
Está ordenado por volumen. La hoja de cálculo llega ordenada de mayor a menor búsquedas mensuales, y eso ya predice qué se va a trabajar primero: lo más difícil y lo menos rentable. La primera columna de ordenación debería ser la intención, y el volumen la tercera.
Confunde la búsqueda del cliente con la del colega. Términos técnicos del sector que solo buscan otros profesionales. Un instalador que quiere posicionar «aerotermia bibloc» está compitiendo por la atención de otros instaladores, no de la familia que quiere cambiar la caldera.
No distingue entre búsqueda local y nacional. «Fisioterapeuta» y «fisioterapeuta Barcelona» parecen la misma consulta con un añadido, y son mundos distintos: la primera muestra el mapa y resultados nacionales, la segunda muestra negocios. Si tu negocio tiene local, la versión sin ciudad ya se personaliza sola por la ubicación de quien busca, y eso cambia por completo a quién tienes delante.
Hay un cuarto que no es un error de método sino de expectativa: pensar que la lista se hace una vez. Las búsquedas cambian cuando cambia el vocabulario del sector, y en los últimos dos años ha cambiado mucho.
Qué ha cambiado en 2026
Dos cosas, y las dos empujan en la misma dirección.
La gente busca con frases completas porque le habla a las máquinas como le habla a una persona. Las búsquedas de cinco y seis palabras han dejado de ser un residuo estadístico para convertirse en el grueso. Eso favorece a los negocios pequeños, porque es terreno donde la competencia es débil y la intención altísima.
Y las respuestas generadas se están quedando con buena parte de los clics de la intención informativa. La consecuencia práctica es que el keyword research pesa más que nunca en las intenciones comerciales y menos en las de definición.
Lo que haría con dos horas
Si solo tuvieras una tarde: sacar quince expresiones de correos reales, comprobarlas en el autocompletado, abrir Search Console y buscar las que tienen impresiones sin clics entre la posición 8 y la 25, y elegir cinco. Asignar una página a cada una.
Cinco páginas bien apuntadas rinden más que un documento de trescientas búsquedas que nadie va a ejecutar. Si quieres que lo mire alguien de fuera, mi auditoría y consultoría digital cuesta 290 € y sale con la tabla hecha.
Preguntas frecuentes
¿Necesito pagar una herramienta como Semrush o Ahrefs?
Para un negocio pequeño, no. Search Console te dice por qué búsquedas ya apareces, que es la información más valiosa y la única que es tuya de verdad. El autocompletado de Google y el bloque de «Otras preguntas» te dan las variantes reales. El planificador de Google Ads da volúmenes aproximados gratis con una cuenta creada. Las herramientas de pago ahorran tiempo y sirven para espiar a competidores, pero no cambian las decisiones en una lista de treinta búsquedas.
¿Cuántas palabras clave debería tener mi lista?
Entre quince y cuarenta para un negocio pequeño, y el número no es lo importante: lo es que cada una tenga una página asignada. Una lista de trescientas búsquedas sin páginas detrás no es una estrategia, es un documento. El criterio práctico es que si no sabes qué página de tu web va a responder a una búsqueda, esa búsqueda todavía no está en tu lista, está en tu lista de deseos.
¿Qué es la intención de búsqueda y por qué importa tanto?
Es qué quiere conseguir la persona al escribir eso. Hay cuatro tipos: informarse, comparar antes de contratar, actuar ya y buscar una web concreta. Importa porque determina qué tipo de página puede ganar. Si los diez primeros resultados de una búsqueda son guías largas, una página de servicio no va a entrar ahí aunque esté mejor optimizada. Google ya ha decidido qué formato responde a esa consulta y discutirle eso no funciona.
¿Cómo sé si una palabra clave es demasiado competida?
Búscala y mira quién sale. Si los diez resultados son marcas nacionales, portales o comparadores con cientos de páginas, no es tuya todavía. Si aparecen negocios de tamaño parecido al tuyo, foros o páginas con contenido flojo, hay hueco. Es más fiable que cualquier puntuación de dificultad de una herramienta, porque la puntuación es un promedio del sector y lo que decide es quién está en esa página concreta.
¿Debo usar la palabra clave muchas veces en el texto?
No, y perseguir una densidad concreta es un vicio heredado del SEO de hace quince años. La palabra tiene que estar en el título, en el encabezado principal, en la URL, en la meta descripción y en el primer párrafo. En el cuerpo, las veces que salgan de escribir con naturalidad. Repetirla de más no sube nada y sí hace que el texto se lea peor, que es lo que de verdad decide si alguien se queda.
¿Cada cuánto hay que revisar el keyword research?
Una vez al año para la lista completa, y cada tres meses para mirar Search Console y ver qué búsquedas nuevas están trayendo visitas sin que las hubieras planificado. Esas apariciones no buscadas son la mejor fuente de ideas que existe, porque son búsquedas reales donde Google ya ha decidido que encajas. Convertir una de esas en su propia página suele rendir más que inventar una nueva desde cero.
Quién escribe esto

Lucas Álvarez
Estratega de contenido y social media manager en Barcelona. Cofundador de Publiqo.
Gestiono personalmente las cuentas de las que hablo en este blog: tres campings de la costa catalana, una marca de café, impresión industrial y dos canales de YouTube de naturaleza. Las cifras que cito (+250 % en Camping Collvert, ×6 en Camping Victòria, 2,6 M de visualizaciones en Reino Selva) salen de esas cuentas, no de un caso de estudio ajeno.
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